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3. CAUSAS EXTERNAS QUE LLEGAN A PRODUCIR TEDIO
Como hemos visto en el punto anterior, existen
diferentes causas externas que pueden llegar a producir que nuestro
trabajo se vuelva aburrido y repetitivo. Te mostraremos cada una de ellas
por separado.
3.1 La misma actividad
La repetición o reiteración de una misma actividad en
su misma forma puede llegar a convertir en aburrido e indiferente nuestro
trabajo.
Una persona que trabaja en la
ventanilla de un banco y su actividad se limita a recoger y dar cantidades
de dinero o a recoger documentos y firmarlos cliente tras cliente... Este
trabajo puede parecer tedioso, pero si se plantea de forma distinta puede
dejar de serlo. Por ejemplo, intentando buscar interactuar con los
clientes.
3.2 Trabajo mecánico y sencillo
Realizar tareas simples, elementales y mecánicas.
Un monitor de gimnasio que repite una misma tabla de ejercicio en cada una de sus clases.
Un ascensorista cuya única tarea es la de apretar un botón para que los
clientes suban de planta dentro del hotel. Este tipo de tareas repercute
en las posibilidades de buscar desafíos y mejoras en nuestro trabajo.
3.3 Ambiente físico no confortable
Llevar a cabo nuestro trabajo en un lugar donde no
contemos con el espacio suficiente para poder realizar la actividad
correctamente, falta de higiene, mala decoración, etc.
Un trabajador que desempeña su
labor en una organización donde no cuenta con un despacho para él, no hay buena iluminación
y el mobiliario existente es incómodo,
la decoración es tétrica, etc. En definitiva, unas condiciones impropias para
poder llevar a cabo correctamente esa actividad.
3.4 Ambiente social no agradable
Cuando la relación con las personas de tu entorno de
trabajo no es fluida, sino tensa y desagradable.
Cuando un profesor tiene algún
tipo de divergencia con alguno de sus compañeros, alumnos, padres o
director del centro, esto le crea malestar en su trabajo.
Continúa con el resto de puntos en la siguiente página.
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