7.3 La Respiración

 

La respiración es una técnica de relajación básica empleada en los tratamientos de ansiedad, depresión, estrés, fatiga, etc. Aunque bien es cierto que todos respiramos, muy pocas personas conservan unos hábitos de respiración correctos, debido esencialmente al actual ritmo de vida que llevamos y que favorece la respiración incompleta, no utilizando la total capacidad de los pulmones, y esto es fundamental para una buena salud física y mental.

 

 

Lo que se intenta conseguir con esta técnica es facilitar un control voluntario sobre la respiración y automatizarlo para que se pueda utilizar frente a situaciones de estrés. Empezaremos por explicarte lo que debes hacer para ponerla en práctica.

 

7.3.1 ¿Cuál es el lugar más idóneo para llevar a cabo esta técnica?
 

Debemos buscar un lugar tranquilo, poco ruidoso y alejado en la medida de lo posible de cualquier tipo de estímulo exterior que nos pueda perturbar. También debemos tener en cuenta que el mismo debe mantener un nivel moderado de temperatura y luminosidad, ya que esto facilitará la relajación.

 

Continúa en la siguiente página para seguir avanzando en la utilización de esta técnica.

 

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  Cuando la sangre no puede oxigenarse porque el aire que llega a los pulmones es insuficiente, no se puede purificar. Por lo tanto, nuestro organismo se va intoxicando lentamente.
 


 

  La falta de oxígeno en la sangre beneficia estados de ansiedad, depresión y fatiga. Además, puede amplificar una situación que vemos como estresante.

  Cuando empleemos esta técnica, deberemos procurar llevar una vestimenta no muy ajustada, ya que puede interferir en el proceso de la misma, e incluso, ser una fuente de tensión extra.


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